24 de febrero de 1867: Mujeres paraguayas donan sus joyas mientras los enemigos sufrían aun la derrota de Curupayty

Un día como hoy, 24 de febrero, pero de 1867, las mujeres paraguayas llevaban a cabo en Asunción las primeras asambleas populares femeninas que se conozcan en la historia. El objetivo era apoyar a los hombres que en la línea de batalla enfrentaban a los agresores, Brasil, Argentina y Uruguay, en el marco de la Guerra Grande.

Escolástica Barrios de Gill fue quien impulsó el hecho histórico de que las mujeres donaran sus joyas en apoyo a la defensa de la patria. Son conocidas como Las Residentes. El acontecimiento no quedó en eso, pues las mujeres posteriormente fueron a mostrar su valentía en el propio campo de batalla.

LA GRAN VICTORIA PARAGUAYA EN CURUPAYTY

Por entonces la Guerra había sufrido un paro importante, pues los enemigos aun sufrían las consecuencias de la gran derrota en Curupayty. Es que el reciente 22 de setiembre de 1866, las tropas paraguayas al mando del Gral. José Eduvigis Díaz, habían logrado la victoria más resonante asestando 20 mil bajas al enemigo por entonces comandados por el argentino Bartolomé Mitre.

Guido Rodriguez Alcalá, conocido historiador de nuestro país, sostiene al respecto:

“En febrero de 1867, Mitre cedió el mando superior de las fuerzas aliadas al marqués de Caxias, jefe brasilero. Mitre regresó a su país para enfrentar una insurrección de las provincias argentinas. Caxias comprendió que no podía romper las líneas defensivas paraguayas y por eso decidió cercarlas; su objetivo era aislar en el Cuadrilátero a López, con el grueso del ejército paraguayo, y así emprendió una serie de maniobras envolventes. En 1867 no hubo grandes batallas (como en 1866), aunque sí numerosos enfrentamientos. López mantenía su posición en el Cuadrilátero; los aliados trataban de aislarlo del resto del país. El 15 de agosto de 1867, los acorazados brasileros pasaron frente a Humaitá y comprobaron que los cañones de Humaitá no podían perforar sus corazas”.

LA LEY DE 1974

En homenaje a tan valiente accionar de las mujeres del Paraguay, la senadora Idalia Flores de Zarza presenta un proyecto de ley para declarar al 24 de febrero como Día de la Mujer Paraguaya. Con el apoyo de la diputada Carmen Casco de Lara Castro y del irrestricto respaldo del pleno, se convirtió en Ley Nacional, sancionada en diciembre del mismo año por ambas cámaras y promulgadas de inmediato.

EL TRIBUTO DEL PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco, un gran conocedor de nuestra historia y detractor de la Triple Infamia que incluyó a los gobernantes de su país en aquellos tiempos, destaca a la Mujer Paraguaya para quien propuso oficialmente el Premio Nobel de la Paz.

Cuando estuvo en Paraguay y mucho antes, el Santo Padre destaca el rol de la mujer paraguaya en la guerra y post guerra para la reconstrucción del país.

En la Misa celebrada en la Basílica de Caacupé, ante la imagen de la Virgen, el Obispo de Roma, volvió a recalcar:

«Ustedes saben que en toda América la mujer paraguaya es la mujer más gloriosa. Porque esa mujer, la mujer del Paraguay, supo asumir un país derrotado por la injusticia y los intereses internacionales. Y ante esa derrota, llevó adelante la patria, la lengua y la fe. Por eso es doblemente gloriosa esta imagen, por ser la madre de Dios y por ser paraguaya».