“Ahí solo falto yo” dijo Stroessner y tenía razón: Marito es su fiel admirador

Cuentan los que estuvieron aquel 3 de febrero de 1989 que Alfredo Stroessner, preso en la Caballería, vio por televisión la asunción al mando de Andrés Rodríguez, su consuegro y derrocador y toda la élite acomodada en su entorno: “Ehhh, pero ahí solo falto yo”, espetó el dictador, entre mueca disimulada y tristeza por la traición de la que había sido objeto horas antes. Y tuvo razón. Él se fue, pero el stronnismo se quedó.

Y si quedan dudas, el presidente actual, 31 años después, no disfraza su admiración por Stroessner. Mario Abdo Benítez al menos demuestra ser agradecido. Es que bajo la protección del dictador, él y toda su parentela se forraron de plata. Y a lo grande. Cuando se produjo  el golpe, “Marito”, hijo del “ilustrado” Mario Abdo Benítez, secretario privado del dictador, estaba en Estados Unidos, cursando sus estudios, mientras el común de la sociedad paraguaya se debatía entre opresión y pobreza.

En un acto público de hoy, “nuestro” presidente, una vez más, mostró su admiración al dictador: “Hace poco vinimos a inaugurar IPS en el departamento, de acá iremos a 12 junio a inaugurar otra Unidad de Salud Familiar, vamos a pasar a Santaní y a San José Obrero a inaugurar otra Unidad de Salud Familiar y después a Capiibary y 3 de noviembre. Ipu porã 3 de noviembre o nahániri (…). Nos pone muy contentos poder estar aquí cumpliendo nuestro compromiso en obras de infraestructura”, dijo según consigna Última Hora.

Es que el 3 de noviembre era, y para él y los que saquearon al país lo sigue siendo, fecha feliz, pues era el cumpleaños de Alfredo Stroessner. Y tenía razón aquella tarde calurosa del 3 de febrero de 1989 el “reconstructor del país” Alfredo Stoessner cuando apenas balbuceó: “Ehhh, ahí están todos, solo falto yo”.

Foto: Stroessner y Marito (elinsoportable.com).