Calvario albirrojo reiterado que avizora otro fracaso

La selección paraguaya cayó sin atenuante alguna ante Brasil por 2-0 y se ubica en sitiales conocidos en las últimas eliminatorias mundialistas: Lejos de la zona de preponderancia y encaminada nuevamente a los últimos sitiales, como nos acostumbraron las últimas selecciones de la administración de la Asociación Paraguaya de Fútbol, la actual y la anterior.

Éste equipo dirigido por Eduardo Berizzo no juega absolutamente a nada. Los primeros minutos fueron de terror, con albirrojos temerosos, asustados, como queriendo salir corriendo del estadio ante el aluvión visitante. Parece que los Neymar y acompañantes, encandilaron a los nuestros que cometieron papelón tras papelón lo que llevó al gol del ídolo brasileño cuando aun no se llegaba a los 4 minutos de juego. Después, improvisaciones, retrocesos, miedo a jugar, mostraron un juego anodino y sin ideas, lastimoso. El partido solo subió de «voltaje» cuando el equipo de Tité quiso jugar a más. Como lo hizo en el final en el que Paquetá marcó el segundo para poner algo más de justicia en el marcador de éste calvario albirrojo.

En la APF todo se hace mal desde años atrás. Con la administración de Alejandro Domínguez terminamos últimos en las eliminatorias, con la actual de Robert Harrison vimos los mundiales por televisión. Falta un golpe de timón, un cambio radical en todos los órdenes de éste maltrecho fútbol paraguayo, para poder al menos animarnos a defender partidos y jornadas gloriosas que nos brindaron anteriores dirigentes y jugadores y que éstos incapaces no se cansan de buscar enlodarlos.

Foto: El Universo