Castiglioni: Echado por acusaciones de «Traición a la Patria» es otra vez ministro. ¿No hay otro?

Luis Castglioni fue Canciller Nacional y fue echado del cargo tras las acusaciones de traición a la patria, en el famoso caso del acta entreguista de Itaipú. Él, y otros cercanos al presidente Mario Abdo Benítez fueron sacados de cargos importantes tras la tormenta denominada traición a la patria que alcanzó a varios. Hoy, pasados unos meses en los que Castiglioni recuperó su banca en el Senado para el que fue electo, es nuevamente nombrado ministro, en ésta ocasión de Industria y Comercio.

El caso fue ha sudo aclarado. Voces en contra y a favor de este famoso tema que convulsionó el ambiente político nacional, se mantienen, pero Castiglioni es nuevamente ministro del Poder Ejecutivo.

En éste caso hay dos razones que generan interrogantes. ¿Castiglioni no fue electo Senador nacional? Claro que si, pero parece tener repulsión al puesto que supuestamente ganó con votos del pueblo paraguayo. Se gastó un montón de dinero para papeleteas, elecciones, etc. Pero Castigliono no ejerce el cargo para el que fue electo.

Otra cuestión: Castiglioni es un tipo ensuciado por el caso acto entreguista, está enlodado y con un porcentaje bajo de aceptación para la función pública. Claro que habrá quienes aplaudan, como los obsecuentes y su reemplazante en el congreso junto a todos los que se reparten la torta que deja para trasladarse a otro cargo público. La pregunta es: ¿No hay otro paraguayo capaz de ocupar el cargo de ministro? Mario Abdo Benítez le debe tanto a él o a su entorno que tiene que tenerlo ahí, abroquelado a la función pública mientras que otros tantos compatriotas que se esmeraron en prepararse para ese u otros cargos solo ven como los miembros del «sistema» siguen repartiéndose puestos de relevancia.

Castiglioni está manchado por denuncias aun por comprobar, pero sería bueno que mientras eso ocurra, o no, se mantenga fuera del preciado y oneroso «sistema de elegidos», mucho de ellos acusados de corrupción. Del cargo de senador inclusive, ese que aspiró, que lo «ganó, pero que se rehúsa a ejercer quien sabe por qué motivos. Mientras, el gobierno de Abdo Benítez hace muy poco para deshacerse de sus propios escombros. Juan Ernesto Villamayor es otro claro ejemplo.

Foto: Luis Castiglioni (ABC Color).