«Docentes», caras visibles de una educación mediocre, en huelga injustificable

Los docentes del Paraguay se encuentran en huelga. No importa la pandemia, no importan los días perdidos, no importa nada. Los mal llamados docentes del Paraguay se encuentran en huelga, dejando a nuestros pobres niños que asisten a escuelas públicas, una vez más, como si faltara algo, fuera de la poca enseñanza que reciben.

Éstos mal llamados educadores se aplazan en cuanto concurso se haga. Y después tienen cara para aplazar a sus pobres alumnos que no aprenden nada. Y qué se podría esperar si sus «instructores» son áltamente deficientes.

Ganan 2.900.000 guaraníes por turno y la mayoría tiene dos, entonces hablamos de 5.800.000 guaraníes al mes, «trabajando» cuatro horas por turno. O sea que superan ampliamente el mínimo vigente sin destacarse o agruparse en el rubro de «pèrsonal calificado» pues bastante distan de ese merecimiento.

La educación pública de Paraguay es la más pobre del mundo. El nivel primario es lamentable, en él encontramos en grados superiores a niños que no saben escribir, el secundario linda con la pobreza franciscana en materia de conocimientos porque el «maestro» no tiene la sapiencia como para educar. Es fácil comprobar: Solo hay que mirar las estadísticas de los universitarios y el lugar que ocupamos en cualquier comparación internacional. Encima de que no enseñan nada, que ganan casi 6 millones de guaraníes mensuales, tienen al menos dos meses de vacaciones, aún así van a la huelga.

Con «docentes» así, el Paraguay está destinado al infortunio, a ser un país de analfabetos, pobre en conocimientos y sin futuro en el concierto internacional de países cuyos cerebros aportan algo al país. Y éste gobierno que solo busca votos, como todos sus antecesores, se pliega a sus demandas porque eso significa seguir robando.

Bien lo dijo Roa Bastos: «El infortunio se enamoró del Paraguay».

Foto: Hoy (archivo).