El Presidente Abdo debería reunir a los menos de 50 héroes vivientes y ponerse «a la orden»

En este día de recordación de uno de los más heroicos de nuestra rica historia, rendir un homenaje más a los que quedaron en el Chaco para siempre, los que se fueron a la eternidad con el paso de los años y los poco menos de 50 héroes del Chaco que siguen viviendo, son ampliamente justificados. Pero podríamos ir un poco más allá.

El presidente de la República Mario Abdo Benítez, en representación del país, podría reunir a los 46 sobrevivientes de la Guerra del Chaco que tanto nos enorgullecen. Hacer buscarlos a cada uno y traerlos con sus familias en camionetas mal utilizadas por inservibles servicios públicos, reunirlos en Muruvichá Róga y que El Presidente «se ponga a las órdenes» de nuestras reliquias vivientes, marcaría un hito, un gesto de grandeza que con seguridad alegrará a esos viejitos grandes, de pieles arrugadas con tantas glorias encima.

Boquerón, fortín recapturado por nuestras fuerzas tras 22 días de combates sangrientos (hoy hace 88 años), fue el principio de la marcha victoriosa. Era el reto para el Paraguay, que después de solamente 63 años de culminada la Guerra contra la Triple Infamia, tuvo que llamar nuevamente a sus hombres y mujeres para defender la Patria agredida.

Respeto eterno a esos valientes paraguayos que no escatimaron esfuerzos por defender al país y dejaron sus jóvenes vidas en el árido Chaco Boreal. Y a los que siguen vivos, el mismo respeto, la misma admiración y orgullo de compartir con ellos éste bello país como es el Paraguay que ellos mantuvieron y lo siguen haciendo, de pie, erguido, y vencedor.

Foto: El Presidente de la República Mario Abdo Benítez, junto a un héroe de la Guerra del Chaco (Agencia EFE).