Estudiantes patriotas como aquel 23 de octubre de 1931, hoy brillan por su ausencia

Ocho valientes jóvenes estudiantes del Colegio Nacional de la Capital principalmente, fueron asesinados frente al Palacio de López hace 89 años, el 23 de octubre de 1931, en la antesala de la Guerra con Bolivia ¿El motivo? Reclamar al gobierno del liberal José Patricio Gupgiari la inacción ante el avance de las tropas bolivianas en el Chaco Boreal. Días antes, fuerzas del país vecino habían tomado el Fortín Samaclay lo que constituía una clara afrenta a la soberanía nacional.

Esos valientes jóvenes acompañados por otros de la misma casa de estudios y otros del sector universitario ya habían hecho un reclamo un día previo. Pero ese fatídico 23 de octubre, cuando los valientes muchachos patriotas exigieron la defensa de la patria, una voz asesina ordenó disparar a mansalva cayendo muertos 8 jóvenes que solo querían seguir viendo a su Paraguay libre. El presidente Guggiari se asomó por el balcón y ordenó tardíamente el cese del fuego. La atroz acción asesina se había consumado, ya nadie devolvería la vida a esos jóvenes que quedaron en la historia, así como el presidente, aunque haya salido absuelto del juicio político que el mismo había solicitado.

Hoy día vemos tantos atropellos a la Constitución Nacional, tanta corrupción asesina de parte de senadores, diputados principalmente que se llenan sus bolsillo y llenan las arcas de sus familiares, siendo asesinos del pueblo porque al robar así, dejan sin insumos a hospitales públicos donde la gente acude y no recibe respuestas a sus dolencias. Muchos mueren en los pasillos sin asistencias médicas, sin medicinas, mientras los saqueadores del Estado se burlan del pueblo autoasignándose seguros privamos que los paga el pueblo.

La absoluta inacción de estudiantes al respecto, ya sean universitarios o secundarios o juventud de cualquier otro sector de la sociedad, nos hace pensar que ya no quedan valientes como aquellos jóvenes héroes del 23 de octubre de 1931. Hoy los políticos se burlan de la sociedad, viven en el «Otro Paraguay» el de los ricos impunes y omnipotentes, mientras el pueblo se debate en la miseria. Faltan los jóvenes que defiendan a la patria, los no jóvenes también podrían hacerlo, pero la fuerza está en esa bella juventud que hoy, lastimosamente le da la espalda a la defensa de sus derechos constitucionales.

Foto: Jóvenes muertos cubiertos con la bandera nacional (Trae tus propias bombas).