Falta nuestra «Independencia» de la corrupción política»

Éstos 209 años de vida independiente que celebra el Paraguay es de agradecimiento a aquellos próceres que se pusieron al frente del pelotón para darnos una patria libre aquel glorioso 14 de mayo de 1811. Encabezados por el gran líder Gaspar Rodríguez de Francia, los criollos dijeron basta al sometimiento a España y comenzaron a dar vida a un país que en 209 años ha pasado glorias e infortunios, como las dos guerras internacionales que afrontó, sobre todo la primera, contra la «Triple infamia» que nos rezagó en todos los órdenes.

Pero igual vencimos el infortunio y aun diezmados, enfrentamos la Guerra del Chaco donde esa juventud que renacía con la patria fue capaz de defender con heroísmo y valor el suelo patrio, engalanando con la victoria tres años de cruento enfrentamiento con Bolivia.

Pero aun con ese valor que tanto caracteriza al soldado paraguayo, nunca pudimos vencer la gran «pandemia» que nos azota desde antaño: La corrupción política.

Los políticos corruptos se han enseñoreado y ensañado de nuestro país. Alineados a oscuros fondos que propician campañas millonarias, comprando conciencias, llegan al poder y se aprovechan de ello. Hoy, un porcentaje mínimo de corruptos fueron a la cárcel, pero siempre encuentran el «hueco» para, primero no ir a Tacumbú sino a la «Agrupación Especializada» o la «Cárcel de Viñas Cue», sitios destinados a «presos» vip o sea políticos con poder. Después, con los medios que les da la corrupción, con los millones que pudieron robar, siempre consiguen «medidas alternativas» para ir a sus casas o «ir a trabajar» en días de la semana, como el caso del colorado Óscar González Daher.

La Cámara de Diputados es la «Cámara de la vergüenza» donde el corporativismo hace que se blinden aun cuando afronten denuncias con fuertes y contundentes pruebas en contra. La Fiscalía General del Estado es una institución que hace vista gorda cuando de castigar a poderosos se refiere.

Y así se podrían enumerar cientos de casos. Hoy, al mirar atrás y agradecer a nuestros héroes sonreímos de alegría, pero al ver el presente, la sonrisa se transforma en mueca de decepción, hasta asemeja el inicio de un llanto al ver al Paraguay saqueado por los corruptos.

Foto: ABC Color.