Padre Julio «Siervo de Dios» milagroso, camino a los altares

El sacerdote paraguayo Julio César Duarte Ortellado fue declarado «Siervo De Dios» por la Iglesia Católica y se allana el camino para que el milagroso padre ocupe un lugar en los altares. El próximo 25 de julio se hará la apertura del proceso de beatificación en una ceremonia religiosa a realizarse en el tempo de Ybycuí, donde realizó parte de su trabajo pastoral.

El acto religioso lo encabezará el padre Celestino Ocampo, quien igualmente lidera la comisión canónica que llevará adelante el proceso que busca que el Padre Julio llegue a los altares, pues es una persona que demostró en vida su gran servicio y caridad al prójimo y se le atribuye un gran milagro de sanación a un niño prematuro con graves dolencias.

Julio César Duarte Ortellado nació en Caazapá, el Jueves Santo 12 de abril de 1906, a las 3:00 de la tarde. En 1921 ingresó al Seminario de Asunción. Llega a Roma el 8 de diciembre de 1926 e ingresa en el Pontificio Colegio Pio Latino Americano. A principios de 1927 recibe la Tonsura (akarapei). El 27 de Octubre recibe su ordenación sacerdotal y al día siguiente celebra su primera misa sobre la tumba de San Pedro en la basílica del Vaticano en 1931.
De vuelta a Paraguay, llega a Asunción el 8 de mayo de 1931 y luego se dirige a Caazapá donde celebra su primera misa solemne el 10 de mayo del mismo año (Página oficial de Facebook).

Tras una prolífica vida sacerdotal, amor y servicio al prójimo, el Padre Julio murió a los 37 años, de tifus.

UN GRAN MILAGRO

Un gran milagro tiene como artífice al Padre Julio: Un niño había nacido prematuro, con 6 meses y un kilo 100 gramos de peso, con hidrocefalia y un tumor en el cerebro.

Juan Emmanuel Cardozo Vargas es el pequeño cuyos padres se encontraban desesperados ante el grave caso que demandaba gastos de dinero que no poseían. Acudieron a una devota del Padre Julio quien les pidió que oraran a él y así lo hicieron. Hoy, el niño presenta una notable mejoría, los médicos han realizado exámenes y ya no encuentran la dolencia.

Sus padres son fervorosos devotos del Padre Julio al igual que muchos otros compatriotas de éste sacerdote, Siervo de Dios que se encamina a los altares en base a ese gran amor que profesó en vida y después de ella.

Foto: Padre Julio (Última Hora).