Penal inventado sirve a la hora de favorecer al club del “Jefe”

Segundo final y una alianza entre el árbitro David Ojeda y los de VAR Ulises Mereles y José Méndez, encaminó el gol que con el que Nacional le ganó a Luqueño el sábado último por el torneo Apertura. La infracción se inició fuera del área, pero eso no fue impedimento para que los mencionados “profesionales” del arbitraje favorecieran con la pena máxima al club del “Jefe”, el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) Robert Harrison.

Podría considerarse, siendo benévolos, que el arbitraje paraguayo es el peor del mundo. Fallas semanales embarran el torneo, lo desprestigian, pasan a formar parte de posibilidades de corrupción que imperan en éste país. Ya nadie cree en nada y el fútbol forma parte de esa corriente.

Se instaló el VAR (Video Asistente Réferee), pero antes de ayudar, agigantó los errores y complicidades a la hora de arbitrar mal. Seguro es por inoperancia pues mientras no se tengan pruebas no se puede admitir lo que toda la gente piensa. Quien no cree puede preguntarse qué pasó con Óscar Velázquez, árbitro borrado tras el papelón en un clásico entre Cerro Porteño y Olimpia.

El argentino Horacio Elizondo seguro tiene una remuneración millonaria. Eso de que el arbitraje no solo no mejoró sino que está peor desde que él dirige la comisión respectiva, no importa a nadie, menos a la cúpula dirigencial de la APF que mira para otro lado cuando arrecian las críticas hacia las pésimas sanciones de los, supuestamente, encargados de impartir justicia.

Mientras el statu quo se mantenga, con éstos personajes a la cabeza, nada mejorará. Ya lo han demostrado.

Foto: Elizondo y Robert Harrison (ABC Color).