Robert Harrison sinónimo de fracaso: Es hora que los «dirigentes» dejen de venderse por viajes

Paraguay acaba de empatar 0-0 con Colombia y queda noveno (entre 10) en las eliminatorias a Qatar 2022. Es increíble este Robert Harrison (presidente de la APF). Pierde y pierde y no se cansa de perder, ¿o de ganar dólares? Contrata paquetes, técnicos que nada saben del fútbol paraguayo y sigue. Muchos piensan que cobra porcentaje, o sea que les dice ésto para vos y ésto para mi. A ésta altura el clamor de la gente parece ser verdad. Solo contrata gente incapaz, esa que le lleva al fracaso al que él nos está acostumbrando, pero a lo que peleamos porque la afición no quiere seguir sus pasos de fracasado.

Le dió un contrato millonario a Juan Carlos Osorio. Éste vino a reirse del Paraguay y llevarse un millón de dólares sin hacer nada. Eso, cualquier fiscalía lo investigaría. Robert Harrison es cómplice de malos manejos.

Después le «aguantó» a Berizzo, de múltiples malos resultados, no sabemos con qué oscuros intereses (dicen que los empresarios ordenan que sus jugadores jueguen de titulares para poder venderlos). Le echó en el peor momento y contrató otros chantas como los Barros Schelloto, cuyo líder Guillermo, tras el primer traspié (0-1 ante Chile), empezó con la perorata de siempre: «Esto no es mi responsabilidad».

Robert Harrison debe ser sacado a patadas de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) solo le dio fracasos al fútbol paraguayo. Ya es hora dirigentes acomodados que dejen de venderse por viajecitos de mierda y reconstruyan la APF. La historia les juzgará.

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