Robert Harrison y su «equipo de dirigentes» lideran generación del fracaso

Robert Harrison es, sin dudas, el rostro del fracaso en Paraguay. Desde que asumió la presidencia de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) los mundiales han cerrado las puertas a la querida Albirroja. Es lamentable que pseudos dirigentes como éstos, «lideren» la ilusión de todo un país y sistemáticamente, cada cuatro años, los desencanten con posiciones en la tabla similares: octavos y mirando para atrás.

El fútbol paraguayo, con Harrison a la cabeza y desde su predecesor, el lamentable dirigente Alejandro Domínguez, ha ido para atrás. Copas América con actuaciones lamentables, eliminatorias para Brasil 2014, Rusia 2018 y ahora Catar 2022, fueron fracaso tras fracaso y nada cambia. Éste Harrison, lejos de la altura de su padre el Esc. Óscar Harrison quien organizó el fútbol paraguayo y lo llevó a tres mundiales consecutivos, no tiene mérito alguno para estar en la presidencia de la APF. Se rodea de pasapapeles como Enrique Sánchez, Díaz de Vivar y otros secretarios de cuarta para desbaratar todo lo bueno que se hizo hasta que ellos llegaron.

Los dirigentes no se reúnen en asamblea para echarlos a patadas como merecen, pues todos están alineados, esperando viajes pagados detrás de éste equipo que no tiene respaldo y solo genera lástima al verlos correr detrás de los rivales.

La Albirroja revivió a un muerto como Chile y ya está cerca de sus vecinos coleros de cada cuatro años.

Urgen cambios. Éste país no solo tiene ineficientes descarados y ladrones en la política. Muchos de esos males están empotrados en el fútbol que es necesario extirpar. Falta que salten los dirigentes capaces, honestos, ganadores. Les estamos esperando con la ilusión de tirar toda ésta mierda por la borda y prepararnos para el otro mundial, el de 2026.

Robert Harrison comenzó con sus payasadas contratando al colombiano Juan Carlos Osorio, que vino, se burló de nuestro país y se llevó una carretillada de plata. Después trajo a Berizzo a quien sostuvo por demás no sabemos porqué oscuras razones. Ahora trae a dos, por falta de uno, como los Barros Schelloto. Guillermo, el principal, ya tuvo un discurso de fracaso y medio altanero con la prensa sosteniendo guaú que es el responsable de la derrota ante Chile. Y eso a quien le importa, puede decirlo mil veces con los bolsillos llenos de dólares que bien le harían a pobres clubes de nuestro fútbol

El infortunio se enamoró del Paraguay en todos los órdenes.

Foto: Enrique Benítez, Robert Harrison y Enrique Sánchez, éstos últimos «líderes» de la selección paraguaya (Última Hora).