Sin Alejandro Domínguez, títere de Brasil y Argentina, ya estábamos en zona de clasificación

Si la CONMEBOL (Confederación Sudamericana de Fútbol) no tuviera un presidente títere de Brasil y Argentina como Alejandro Domínguez, Paraguay podría haberse ubicado ya en zona de clasificación al Mundial Qatar 2022. La grosera mano, lejos del cuerpo de Cristian Romero, mediocampista de Argentina a los 5 minutos del primer tiempo del partido del jueves último, fue penal. Y claro penal. Pero el brasileño Daronco, árbitro del partido, esbirro fiel y títere como su jefe «el paraguayo» Alejandro Domínguez, dijo que se fue «por la cabeza».

Infobae, en su crónica del partido por las eliminatorias, sostiene: Los audio e imágenes difundidas por el VAR, evidencian que para Daronco había sido cabeza y no mano. El encargado (Rafael Traci) y asistente (Bruno Arleu) de la cabina del Video Ref, también brasileños, le pidieron tiempo al principal para reanudar el juego por la presunta infracción.

Fue penal. Así de sencillo, pero así como le robaron a Cerro Porteño ante «argentino River Plate» en Copa Libertadores, así también fue el robo a Paraguay frente a Argentina el jueves en el Defensores del Chaco

Y La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) presidido por Robert Harrison, otro acomodado que solo sirve para ir a recibir su cheque millonario cada mes por ser «miembro del Comité Ejecutivo de la CONMEBOL», no dice nada. Y qué va a decir si con la boca cerrada engrosa sus cuentas y que la selección paraguaya se vaya a la mierda.

Robert Harrison y Alejandro Domínguez, abanderados del infortuno albirrojo, siguen campantes, cobrando y riendo, mientras el fútbol paraguayo agoniza, con escasas posibilidades de ir al próximo mundial. Como dijo el gran Augusto Roa Bastos: El infortunio se enamoró del Paraguay. Y se agrega. Y los corruptos gozan de buena salud.

Foto: Domínguez y Harrison (Tigo).