«Trato Apuá» trata de «resentido» a Hugo Estigarribia pero no refuta sus argumentos sobre «cuatrinomio del terror»

Silvio «Beto» Ovelar miembro de la «Honorable» Cámara de Senadores trató de «resentido» al ex senador Hugo Estigarribia, quien calificó de «Cuatrinomio del terror» a la cúpula dirigencial del Partido Colorado compuesta por Pedro Alliana, Luis Castiglioni, Alberto Alderete y Javier Zacarías Irún, éste enlodado por múltiples hechos de corrupción que alcanzan a su esposa, Sandra Mc Leod y su hijo que goza de pasaporte diplomático en sus traslados por el mundo.

Hugo Estigarribia fue senador nacional, pero en desacuerdo por los manejos del Partido Colorado, cuya dirigencia en su gran mayoría está acusada de corrupción, dejó de ser parte de la élite colorada. Días atrás, en declaraciones al diario Última Hora, calificó de «Cuatrinomio del terror» a la cúpula dirigencial de la ANR, utilizando un termino similar al «Cuatrinomio de Oro» que dirigió al Partido Colorado en el último tramo de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989). Éste cuarteto de delincuentes estuvo conformado por el terrorífico ministro del Interior, Sabino Augusto Montanaro, manchado con sangre de miles de paraguayos, J. Eugenio Jacquet, ministro de Justicia y Trabajo, Adán Godoy Giménez, ministro de Salud y el inefable «ilustrado» Mario Abdo Benítez, padre del actual presidente de la República, blanco predilecto de chistes al estilo «Cachique». Todos ellos con manchas de sangre y corrupción durante la dictadura stronissta.

«Trato Apuá» ni se inmuta al hablar de democracia, de ética, cuando se ganó ese mote al comprar cédulas en elecciones en base acuerdos económicos previos por un lote de cédulas de necesitados e ignorantes compatriotas.

«Trato» Apuá vive a costa del pueblo y no solo él, sino su esposa Iris Magnolia Mendoza que también esquilma al Estado Paraguayo, con remuneraciones en Itaipú Binacional que superan los 100 millones de guaraníes al mes, mientras el común del paraguayo, parafraseando a otro ilustre diputado como Carlos Portillo, debe vivir y mantener a su familia con poco más de 2 millones de guaraníes mensuales.

«Trato Apuá» no se detiene a refutar las calificaciones de Estigarribia, solo ataca utilizando un método gastado pero siempre efectivo a la hora de defender el zoquete.

Foto: «Trato Apuá» Ovelar y su esposa, Iris Magnolia, ambos prendidos a la teta del Estado Paraguayo (Hoy).