Ya aplican vacunas en un mundo que trata de levantarse mientras en Paraguay la corrupción sigue matando

Rusia y el Reino Unido ya empezaron a vacunar a sus compatriotas contra el Covid 19, lo que vislumbra un panorama alentador para la salud de sus respectivos pueblos y para le economía en general. Claro que debemos salvar las diferencias entre esos países mencionados y el nuestro, pero en Paraguay la discusión sigue centrada en la pobredumbre de la salud pública, con sistema saturado de un minúsculo número de camas preparadas, mientras el despilfarro sigue en todos los órdenes.

Mucha plata «desapareció» de los préstamos de contingencia, y mucha más sigue llenando los bolsillos de políticos corruptos y asesinos que anteponen sus intereses a los de los enfermos, aun de los sanos de éste país de la diferencia abismal.

Mientras pululan las denuncias por escaséz de camas, medicamentos, negligencias médicas, éste corrupto gobierno de Mario Abdo Benítez, continuidad de los otros sin duda, sigue centrado su debate en composición de listas, en arreglos políticos que solo contemplan el bienestar absoluto de sus cercanos «colaboradores», en desprecio absoluto de la población en general. Mientras los bolsillos mafiosos están repletos, el país sufre en todos los órdenes y ni siquiera tiene la ilusión de la adquisición de las vacunas que generan alguna esperanza.

Acá el tema es otro. Robo descarado y población sufriente, con lastimeras entrevistas en los canales de médicos que denuncian, como los pacientes, absoluta insuficiencia de la cobertura de salud. Mientras el mundo trata de levantar cabeza, el Paraguay de las diferencias sigue su vida de corrupción y pobreza, esparcidas por toda su geografía.

Foto: pacientes en pasillos, la realidad de la salud Pública en Paraguay (ABC Color).